La llaman glass skin: esa piel tan hidratada, uniforme y luminosa que parece reflejar la luz. Nació como tendencia de skincare coreano, pero la versión real y duradera no se logra solo con cremas — se logra hidratando la dermis desde adentro.
Qué son los skin boosters
Son microinyecciones de ácido hialurónico de baja densidad (a veces enriquecido con aminoácidos, vitaminas y antioxidantes) distribuidas de forma superficial en toda la zona a tratar. A diferencia de un relleno, no dan volumen: elevan el nivel de hidratación profunda de la piel y mejoran su elasticidad, textura y brillo.
El efecto
Una piel visiblemente más jugosa y luminosa, poros menos evidentes, maquillaje que asienta mejor y ese aspecto descansado que no se consigue con corrector. El resultado se construye en 2 o 3 sesiones y se mantiene con recordatorios periódicos.
¿Dónde se aplica?
Rostro completo, contorno de ojos, cuello, escote y manos. Es uno de los tratamientos favoritos antes de eventos importantes — y uno de los más pedidos por pacientes que no quieren cambiar nada de su cara, solo verse radiantes.
Combinaciones inteligentes
Los skin boosters se potencian con polinucleótidos (regeneración), toxina botulínica en microdosis (textura) o bioestimuladores (firmeza). En tu valoración diseñamos la combinación exacta para tu tipo de piel y tu objetivo.